Gran disco, de la que no descarto casi ninguna canción. Digo casi porque hay 1 y media que tienen un rollo música electrónica de esa que, particularmente, yo no entiendo.
En primer lugar, y que conste en apta mi señoría, es el primer disco que tengo y que he escuchado con detenimiento de Beyoncé. Asi que puedo decir en mi favor, que no tenía una opinión preconcebida de lo que iba a escuchar, o lo que me iba a encontrar.
Con mi empeño por escuchar toda la música nueva que salga (es un empeño, sé que no lo consigo, pero es que hay cosas que es mejor no prestarlas ningún tipo de atención, prefiero el disco de villancicos de El Corte Inglés) y gracias al bombardeo publicitario de los periódicos gratuitos que puedo adquirir todos los días en el metro me dí cuenta de que esta chica, con doble personalidad, vendía algo nuevo.
Y, ¡sorpresa! Se olvida de la imagen de sex-symbol constante y se atreve hacer un disco, que para muchos es demasiado feminista. En mi opinión es correcto, un punto de inflexión en su carrera con la que justificar el por qué es una de la que más factura.
Versiona el Ave Maria de Schubert:
Una canción con compromiso social, con las mujeres. Y en español:
Y una actuación de la misma canción,en inglés, pero con una sencillez inmensa, fuera de todos los esteorotipos creados en este munfo de las apariencias: "Somos personas, nada más que personas"
FELIZ NAVIDAD A TODOS,
con el Ave Maria y el solo del sector de cuerda
jueves, 25 de diciembre de 2008
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